La clasificación de las resacas


  • La resaca de arrepentimiento: Es la más común, viene acompañada de dolor de cabeza y de la frase “No vuelvo a tomar más nunca en la vida”. Incluye una conversación con la persona con la que te diste los besos anoche, en la que explicas que lo de ayer no fue nada serio, que quien habló fue el licor, que estás muy apenado por haberte desnudado frente a toda su familia y que, por favor, le mande a decir a su mamá que le quedó bella la fiesta y que el chupe del domingo no se lo pierde por nada del mundo.
  • La resaca de la negación: Es aquella en donde se niega rotunda y profundamente que se tiene una resaca. El penetrante dolor de cabeza, la insaciable sed, el calor y el dolor de estómago se deben a cualquier cosa menos a las tres botellas y media de vino tinto que te tomaste anoche. Estas son algunas de las frases que usarás para no asumir tu resaca actual, y previa pea, con dignidad: “Coño, es que ayer no cené”, “Esa ensalada de anoche me cayó mal, no vuelvo a comer en ese restaurant”, ”Creo que el agua que tomé era de llave, no filtrada” y “Este dolor de cabeza seguro es porque Mercurio esta retrógrado”.
  • La resaca vomitona: Esta es en la que el cuerpo pone a prueba su capacidad de retención de líquido. Te pasas el 70% del tiempo unido en un abrazo fraterno a la poceta, te das cuenta de que tiene un pequeño golpe en la base y un pegoste de algo que parece haber sido teipe doble faz del lado derecho. Emites sonidos guturales que te reafirman tu condición animal, a ti y a toda tu familia y vecinos. Los pensamientos del día se verán reducidos exclusivamente a “No debí haber mezclado tequila, vodka, sangría y vino de cocina”, es un pensamiento que luego olvidarás porque esta no es la última vez que te pasará esto.
  • La resaca del Alzheimer: Comienza con parpadear y abrir los ojos en medio de una confusión horrorosa y, con el favor de Dios, en tu cama y no en una cuneta en la Valle-Coche. En tu celular hay mínimo 5 mensajes de texto, 10 pines y 13 llamadas pérdidas. Los mensajes serán algo así como “¿Estás bien?”, “¿Y tú te vas sin despedirte después de ese set de salsa brava que nos echamos?” (tú no bailas salsa), y el clásico “Cielo, anoche la pasé divino ¿será que hacemos algo hoy?” de un número desconocido. De amanecer con la misma cantidad de dinero con la que saliste la noche anterior, te vas ya a una farmacia a comprarte un antiácido y un Postinor.
  • La resaca proactiva: Esta es un animal extraño, aquí es donde te das cuenta de que eres una persona que ante la adversidad, se crece.Te levantas, aceptas tu borrachera de la noche anterior, te tomas un baño de agua fría y te vas al doctor a que evalué la nueva cicatriz que tienes en el estómago por la reciente extracción involuntaria de un riñón.