A veces tenemos antojos: un chocolate, un dulce o una prostituta hindú, pero por flojera de hacer algo al respecto nos quedamos sin saciar esas necesidades y se han visto casos en donde han muerto personas. Sí han muerto personas, no sé si por los antojos, pero han muerto. El sujeto a continuación no es como la mayoría de nosotros, él no se rinde jamás, siempre lucha por lo que quiere, y si lo que quiere es alcanzar al heladero lucha mucho más.





