El chamo que canta las canciones antes de tiempo es un personaje típico de nuestra sociedad. Es el mismo joven que viola la tradicionalidad de la arepa cuando, por flojera, le coloca el jamón y el queso encima en vez de relleno. Es el mismo que remoja dos, tres y hasta cuatro veces un tequeño en la salsa sin importarle los presentes en la fiesta. También es el mismo sujeto que sale de rumba y sólo cuando está montado en el carro, junto a todos vestidos, dice que no tiene plata y que le tienen que prestar. A él le agradecemos por sus breves momentos de humor, pero en verdad todos sabemos que es un real mamagüevo.





