10 razones para no pedir dulces en Halloween en Venezuela

 

  1. Porque nuestro espanto más tenebroso tiene como característica silbar.
  2. Decir “Dulce o Treta” se les dificultaría a los niños con problemas para pronunciar la ‘R’.
  3. Porque si utilizamos Calabaza  para la decoración nos tocaría comerlas en sopa y tortas de Auyama como hasta febrero.
  4. Nos confundirían con un empadronador del censo y no nos dejarían pasar a la casa.
  5. En la única casa en donde dan dulces buenos, seguro hay una cola larguísima.
  6. Siempre es una ladilla explicarle al vigilante de la caseta que eres un niño disfrazado de Recoge-latas que va a pedir dulce de puerta en puerta.
  7. Por el tráfico terminaríamos pidiendo dulces el 3 de noviembre.
  8. Habría un caos en las calles por tantos niños disfrazados del zorro, sin ni siquiera saber quién coño es el zorro.
  9. ¡Porque no!, porque aquí se juega trompo no se piden dulces.
  10. Se correría una cadena de BlackBerry sobre alguien repartiendo jeringas con Sida en las bolsas de Pepito.